Y los recuerdos casi siempre traen, lo que nunca queres ver, si me sacudo la resaca después, voy a llevarte a ver, el atardecer. Quedáte a conversar, no vas a conocerme, vení a escuchar como lloran mis venas, a observar como quemo las penas. Quedáte un rato a morderme la boca, sentáte a mirar como me odia el espejo,
quédate a contar lo poco que tengo. Ponéte a limpiar a todas mis miserias, quédate un rato a sacarme de este infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario