Una parte de mí estaba demasiado decepcionada, la otra estaba enamorada de él. No es nuevo pero siempre hay que recordarlo: cuando nos enamoramos, nos ponemos idiotas. Hasta las mujeres más sabias que conozco se vuelven idiotas cuando se enamoran. No soy todavía mujer, mucho menos sabia.
De todas maneras, ¿de qué se enamora alguien cuando se enamora? ¿Te enamorás de la persona, o de la imágen que te hiciste en la cabeza de esa persona? ¿Te enamorás de lo que sos cuando estás con ella? ¿Te enamorás de lo que sentís? Te enamorás como un idiota aunque sabés que va a terminar mal.
Que todas las historias de amor, incluso las más rosas, terminan mal. Pero a mí, la reina de las estúpidas me había pegado feo. Porque me había enamorado de una persona con el corazón en silla de ruedas. Un corazón inhabilitado, un corazón que le corresponde a una persona de ciento dos años, un corazón podrido, enterrado.
Y con todo, me había convencido.
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